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Hoy hemos pasado navegando todo el día, alrededor del delta del Mississippi, para llegar a Grand Isle, en Louisiana, en la parte occidental de la desembocadura de este río emblemático. El Mississippi, que da vida, historia, música y literatura, ha sido al mismo tiempo, y durante demasiadas décadas, la cloaca de una gran zona de los Estados Unidos, de norte a sur.  Ahora, además, su delta ha sido atacado desde el mar por el petróleo vertido por BP.

Tras otra noche de navegación llegamos a Destin Dome, una zona del golfo frente a Alabama donde se encuentran muchos de los 2,700 pozos de petróleo abandonados desde que empezó la explotación petrolífera offshore, en los años 40 del siglo pasado.  Hace unos días AP hizo pública una información sobre la posibilidad de que el sellado de algunos de estos pozos puedan estar deteriorándose, dejando escapar petróleo gradualmente sin que nadie lo esté detectando.

Como habíamos previsto, y tras una noche de travesía, hemos llegado a primera hora de la mañana a la Bahía de Port Saint Joe, un pequeño puerto del extremo más occidental de Florida. En la marina de este puerto habían accedido amablemente a recibir los envíos de FeDex y UPS que nos remitían “overnight” desde un par de comercios en California y New Jersey, con piezas para reparar nuestro robot submarino. A veces, increíblemente, estas cosas salen bien.

Hemos amanecido en los Florida Middle Grounds, un área protegida contra el arrastre de fondo, formada por un antiguo arrecife a unas 100 millas de la costa, y cuyas cimas alcanzan los 25 metros de profundidad. Allí teníamos previsto realizar otra serie de inmersiones. Nuestro plan inicial era utilizar los buceadores en las cumbres del arrecife, y el ROV en las laderas que caían hacia profundidades alejadas de las posibilidades de la escafandra autónoma. Los problemas del robot submarino, que esperamos solucionar mañana, nos han obligado a concentrarnos en las partes menos profundas de los Middle Grounds. La visibilidad era, por primera vez, excelente. El fondo arenoso, salpicado de corales, albergaba también abundantes ejemplares de corales, esponjas tubo en las que habitan ejemplares de góbidos, cangrejos araña, meros, hogfish, peces angel, medudas, y algas como la halimeda.

Llegamos a las cuatro de mañana al fondeadero de Tampa-Saint Petersburg, ya bastante al norte de la parte occidental de la costa de Florida que se baña en las aguas del Golfo. Hoy es el día en que varios de los compañeros que han estado con nosotros durante este periodo inicial de la expedición han tenido que dejar el Latitude.

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