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Hoy hemos zarpado de Rota a las 6.30 de la mañana con el objetivo de muestrear unas lajas de piedra situadas entre Matalascañas y Mazagón en los que sospechamos, puede haber gorgonias. Juan Carlos Calvín se ha desembarcado hoy y esta noche volveremos pronto a puerto para recoger al fotógrafo que va a relevarlo, Juan Cuetos.

A estribor desfilan primero la desembocadura del Guadalquivir y las dunas del Parque Nacional de Doñana formando un cuadro que, a primera hora de la mañana y con un café en la mano, dejaría en silencio hasta al más locuaz. Poco después irrumpe en el paisaje Matalascañas, una mancha urbana incrustada entre unos 20 kilómetros de playa del Parque Nacional y los 30 kilómetros de playa virgen que llegan hasta Mazagón, un pueblo para el que la ley de Costas parece nunca haberse escrito. Solo respiramos otra vez cuando empezamos a ver los sistemas de dunas fósiles coronados por pinares, con arenas de todos los matices de color que vuelven a dibujar la costa, marcando el punto en el que vamos a realizar la inmersión.

Fondeamos el ROV, ya que la abundancia de trasmallos en la zona no nos da margen de maniobra, y nos encontramos de nuevo con escasamente un metro de visibilidad, fondos cuajados de ermitaños, algunos congregados en torno al festín de un bivalvo, vieiras que castañean por delante de la cámara y algún que otro gobio de arena. Por la cantidad de agujeros que vemos en el fondo deducimos que la vida aquí se reparte principalmente entre la columna de agua y el interior del sedimento. Ni rastro de la laja que buscamos.

Por la tarde hemos intentado otra nueva inmersión en aguas del Parque Nacional, a escasa profundidad y con el mismo resultado. Nos dirigimos a puerto a buscar a Juan. Mañana continuaremos la búsqueda de los fondos de gorgonias y dormiremos en el puerto de Mazagón.

A continuación:

At the mouth of the River Guadalquivir

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