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Hace unos días, expertos de los países mediterráneos se reunieron en Nicosia (Chipre) en el 18º Comité Asesor Científico (SAC por sus siglas en inglés) de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM), el organismo de Naciones Unidas que se encarga de gestionar la pesca y los recursos pesqueros a nivel regional.

Oceana regularmente participa en estas reuniones como observador, abogando por el uso de la mejor información científica disponible con el objetivo de poner fin a la sobrepesca y frenar el continuo deterioro de los recursos marinos y su medio ambiente. En esta ocasión, los esfuerzos se concentraron en dos temas clave: identificar nuevas Zonas de Pesca Restringida (FRA por sus siglas en inglés) y aplicar medidas para proteger los Ecosistemas Marinos Vulnerables (VME por sus siglas en inglés).

En cuanto a las FRA, los científicos lograron el consenso sobre la necesidad de establecer tres nuevas zonas en el Estrecho de Sicilia según una propuesta presentada por Oceana en 2015, y cuya finalidad es proteger los juveniles de merluza, uno de los stocks comerciales más diezmados en el Mediterráneo. Estas FRA, junto con otras medidas identificadas por los científicos, deberían formar parte de un plan de gestión plurianual con el fin de recuperar las poblaciones pesqueras en los próximos 4 años y proteger los juveniles asegurando que se reproduzcan al menos una vez en su vida.

Los miembros del SAC también apoyaron el avanzar en la protección de los VME mediterráneos (p.ej., arrecifes de corales profundos y jardines de esponjas), ya que actualmente, la CGPM está muy por detrás de otras Organizaciones Regionales de Pesca en el cumplimiento de sus obligaciones legales para proteger los VMEs de acuerdo con las Resoluciones Generales de Naciones Unidas. De hecho, desde 2006 no se han aplicado nuevas medidas en esta línea en el marco de la CGPM. Igualmente, es necesario tener en cuenta que a pesar de que muchas especies comerciales son dependientes de los VME para completar sus ciclos vitales, estos  permanecen bajo la continua amenaza del impacto producido por las actividades pesqueras sobre los fondos marinos. Por tanto, Oceana ha pedido con carácter de urgencia a los Miembros de la CGPM que emprendan las medidas necesarias para proteger los VME mediterráneos comenzando con dos acciones fundamentales: desarrollar una lista de especies indicadoras de VME y abordar la recolección de datos sobre lugares donde aparecen este tipo de ecosistemas.

De momento, podemos decir que en la reunión del SAC se avanzó lo necesario en cuanto a las peticiones de Oceana, pero ahora las palabras se deben traducir en hechos. Las decisiones finales se tomarán en la 40ª reunión de la Comisión de la CGPM a finales de mayo, donde  Oceana pedirá de nuevo a los Estados mediterráneos adoptar todas las medidas de gestión necesarias para poner fin a la sobrepesca en el Mediterráneo y preservar sus VME antes de que sea demasiado tarde.

A continuación:

One country against 69 species threatened with extinction

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