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© OCEANA/ Carlos Minguell
© OCEANA/ Carlos Minguell

Hoy es el último día de navegación de la tripulación del Neptune, ya que está previsto que esta noche atraquemos en el puerto de Newcastle, dando por finalizada esta expedición, la segunda llevada a cabo por Oceana en el Mar del Norte.

Han sido muchas millas náuticas de navegación, a lo largo de 5 países, se han muestreado los fondos marinos con 138 dragas, tomado 799 muestras, más de 80 transectos de ROV. Hemos realizado un total de 28 inmersiones, para mí como buceador, sin duda los mejores momentos.

He podido contemplar colonias de aves marinas en Escocia, un espectáculo de la naturaleza, miles de aves en sus nidos. Parajes espectaculares en las costas de Noruega, bosques de quelpos, rapes camuflados inmóviles en el fondo esperando presas, focas que desconfiaban de mí y no se aproximaban… Llanuras de arena en las aguas de Dinamarca con poca vida, arrecifes alejados de la costa donde pude ver bacalaos enormes. En Holanda, un pecio lleno de bueyes de mar, arena, arena y arena cubierta de gusanos albañiles que dan sustrato a otros animales. Al final de la expedición volvimos a bucear en aguas del Reino Unido y nos vuelve a sorprender: rocas tapizadas de manos de muerto, focas curiosas que se acercan a ti y te muerden las aletas dejándote unos recuerdos inolvidables.

Después de estos casi dos meses he de reconocer que dejo una parte de mí en estas aguas y muchos buenos recuerdos. Me voy un año más con la satisfacción del buen trabajo realizado por todos los que formamos el equipo de Oceana y con la esperanza de que sea el motor que ayude a proteger este mar.

“A veces sentimos que lo que hacemos es tan sólo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltase una gota”

Teresa de Calcuta

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Crecer y reproducirse

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