Would you like to view our US Site?

Frente a la costa de Almería, a unas 16 millas náuticas de la costa, se eleva la cresta Abubacer. Se trata de tres elevaciones alineadas en dirección SW-NE, similar a las cadenas montañosas como las conocemos en tierra, pero en este caso bajo el agua.

Nos dirigimos allí para hacer unas inmersiones con ROV. La profundidad a la que se encuentra su punto más elevado, unos 200 metros bajo la superficie del mar, no permite, lógicamente, inmersiones con submarinistas, así que la única posibilidad de “echar un ojo” a estos fondos es mediante el uso del ROV. No contamos con datos del área, ya que ningún estudio sobre su diversidad biológica ha sido realizado con anterioridad.

La inmersión la hemos realizado en la pared más al SW, un muro prácticamente vertical que se eleva hasta algo menos de 300 m por debajo de la superficie, donde encontramos la cima de este monte. Lo más llamativo de esta inmersión han sido los arrecifes de ostras que hemos hallado, con altas concentraciones de este molusco en muchos de los afloramientos rocosos de esta inclinada pendiente. Al parecer, se trata de arrecifes antiguos, pues no hemos tenido la sensación de haber encontrado ninguna ostra viva. Debido a la pendiente resulta imposible tomar muestras.

Esta montaña, de la que no teníamos idea de qué esperar, ha resultado, si puede decirse así, algo decepcionante. Se trata de una elevación alejada de la costa, inexplorada, con una batimetría impresionante que podría dar cabida a multitud de comunidades diferentes, desde la cima hasta las zonas más profundas. Pero la única diversidad que hemos encontrado ha sido la de artes de pesca abandonados, en variedad y abundancia infinitas. Una cantidad exagerada de sedales, rezones, lastres y redes enteras que continúan atrapando fauna. Abandonamos la zona, como siempre, por el riesgo que supone navegar entre un laberinto de sedales y redes.

A continuación:

La pared del congrio

Leer el artículo siguiente