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© OCEANA/ Carlos Minguell

Hoy el día ha arrancado regular, con fuertes vientos y bastantes olas. Así que no fue posible lanzar el ROV por la mañana e hicimos varias dragas y CTD aquí y allí. Más tarde amainó el viento, de modo que tratamos de hacer un ROV y tuvimos buenos resultados.

En fin, basta de ROV, dragas y CTD. Me gustaría hablar sobre otro tema que también es importante a bordo: comunicarnos con casa desde el barco. Cuando empecé a navegar, hace unos 30 años, no había Internet ni móviles, ni wifi ni comunicación por satélite. Todo lo que teníamos era una radio de onda media y larga con la que podíamos tratar de encontrar la frecuencia correcta y esperar a contactar con una estación de puerto. Si establecíamos contacto, dábamos el número de teléfono al que queríamos llamar y ellos nos hacían la llamada. Era bastante complicado y, sobre todo, bastante caro.

Hoy en día es más sencillo. Hay móviles e Internet, así que puedes llamar a casa cada vez que quieras (si Internet funciona, claro).

A bordo de un barco como el Neptune, hay un dicho que reza “si el cocinero es bueno (y el nuestro, Micha, lo es), todo el mundo es feliz”. Y en estos tiempos modernos yo diría “si la conexión a Internet y el cocinero son buenos, todo el mundo es feliz”.

 

A continuación:

La ruta del bacalao

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