Would you like to view our US Site?

Blog Posts by: Silvia García

La expedición del Oceana Ranger continúa a través del Mar de Alborán, la parte más occidental del Mar Mediterráneo. Esta zona, famosa por su gran cantidad y variedad de cetáceos (mamíferos marinos), no está defraudando al equipo de científicos, fotógrafos, camarógrafos y buceadores que se encontraban a bordo, que han encontrado ¡más de 400 individuos en un solo día!

Algunas de las especies avistadas incluye el calderón gris (Grampus griseus), un cetáceo particularmente tímido. En esta ocasión, tuvo la confianza de acercarse hasta el Ranger y dejarse fotografiar.

Retrasamos la salida a medio día, para que la gente pueda descansar esta mañana. El motivo es que pretendemos hacer un par de inmersiones nocturnas en el seco, así que es mejor que la gente esté descansada. Las previsiones son buenas, dan calma para hoy, y eso es bueno ya que necesitamos que el mar esté calmado para trabajar de noche sin añadir más complicaciones a la tarea per se difícil.

Esta mañana hemos navegado hacia una nueva elevación sumergida, para ver qué encontrábamos en sus fondos. Se trata del Algarrobo, banco (es el nombre que se da a algunos tipos de elevaciones marinas) sumergido frente a Málaga, a unas 20 millas náuticas de la costa. Cuando hemos salido del puerto de Almerimar, con algunas horas de navegación por delante, algunos hemos pensado: “buena mar hoy para ver cetáceos”.  El mar estaba como un plato y el cielo, aunque algo nublado, no iba a impedir el espectáculo que se nos venía encima:

 

Es impresionante cómo, después de casi 50 inmersiones de ROV que Oceana ha realizado ya en la zona, podemos seguir encontrando hábitats nuevos. En esta ocasión, la sorpresa ha venido de la mano de un molusco, la ostra gigante Neopycnodonte zibrowii. A una profundidad de más de 400 m, sobre unas rocas, hemos hallado numerosos individuos de este longevo animal, que llega a vivir hasta 500 años y que está considerado un fósil viviente.

Logo LIFE-INDEMARESEs impresionante cómo, después de casi 50 inmersiones de ROV que Oceana ha realizado ya en la zona, podemos seguir encontrando hábitats nuevos. En esta ocasión, la sorpresa ha venido de la mano de un molusco, la ostra gigante Neopycnodonte zibrowii.

El año pasado, cuando trabajábamos en esta misma área -la mitad occidental de la zona delimitada para su estudio en el marco del proyecto LIFE+ INDEMARES-, hallamos igual que hoy grupos de delfines mulares, navegando, descansando o alimentándose. En esta ocasión hemos avistado dos grupos de al menos 15 individuos, algo similar a lo que pudimos observar en 2010 cuando trabajábamos en esta misma área.

Páginas