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Blog Posts by: Nicolas Fournier

Por primera vez en muchos años el personal de nuestra oficina de políticas en Bruselas se ha unido a la expedición de Oceana al Mar del Norte a bordo del Neptuno. Por lo general estamos más acostumbrados a reuniones, negociaciones de políticas y a los salones con aire acondicionado del Parlamento Europeo. El Neptuno es enorme a primera vista (tiene 50 metros de largo), con camarotes bastante cómodos y bien equipados, una tripulación de 9 personas e incluso un pequeño gimnasio entre los motores y el casco.

Como sabemos, nuestro mundo marino está lleno de acrónimos, así que a veces ayuda arrojar luz sobre algunos particularmente relevantes en la labor de conservación de Oceana, como los EMV o VME en inglés. Estas siglas significan Ecosistemas Marinos Vulnerables y describen ecosistemas de profundidad únicos, escasos, frágiles y especialmente sensibles a los impactos de las actividades pesqueras, como corales de aguas frías, corales blandos y sus parientes; agregaciones de esponjas; fauna que vive semienterrada o enterrada en fango o arena, etc.

Este lunes, un grupo de organizaciones y autoridades insulares nos reunimos en Bruselas con Karl Falkenberg, Director General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, para mostrar nuestra total oposición a los planes del Gobierno español de realizar actividades de hidrocarburos en aguas mediterráneas. El proyecto comenzaría con prospecciones sísmicas en un área de un total de 4.200 km2 entre la costa de Valencia y  Baleares, empleando grandes explosiones submarinas para estudiar el lecho marino y localizar potenciales ubicaciones de hidrocarburos.

Durante muchos años, diversos proyectos de investigación han estudiado en el Pacífico los minerales del lecho marino, como el manganeso, el cobre, el níquel, el zinc o el cobalto. A finales del siglo XIX se descubrieron los primeros nódulos polimetálicos, pero en aquella época no era rentable explotarlos. Por desgracia, los tiempos han cambiado y a medida que se agotan las minas terrestres y la demanda continúa creciendo (p.ej., para aparatos electrónicos y smartphones), suben los precios y la búsqueda de nuevas fuentes de suministro se encamina al lecho marino.