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Blog Posts by: Hanna Paulomaki

Me alegra mucho haber tenido la oportunidad de hacer un hueco en la agenda para ir de visita a la expedición en el Quark e, igualmente, que mi visita cuadrara con la agenda de la expedición. Habría sido una lástima perder una oportunidad como esta, con la tripulación en aguas finlandesas.

Esta mañana nos visitó un equipo del periódico regional Vasabladet y vieron cómo realizan las inmersiones los buceadores y cómo Aimi y Rubén usan la drop camera y el CTD.

Hoy han venido los medios de comunicación a visitarnos al propio barco: ITV News Tyne Tees y la emisora local de la BBC (el programa “Look North”), así como la radio Newcastle BBC. Les hemos contado y mostrado todo lo relativo a esta expedición y el trabajo que llevamos a cabo.

Esta mañana me he levantado cansada. Quizá sea el efecto de muchos largos días de trabajo en el mar. O quizá del barco inmóvil en puerto, que hacía que el sueño fuera más ligero de lo normal. No lo sé, pero en cualquier caso me ha alegrado saber que este era el último día. También estaba triste, ya que significa decir adiós a mucha gente estupenda. Aunque solo he tenido el placer de pasar un par de semanas con esta tripulación, sentía que me había integrado totalmente.

Si trabajas en buques de investigación aprendes a cultivar la paciencia, ya que hay un sinfín de cosas que escapan a tu control, como el tiempo y las corrientes, aunque éstas son las más obvias. Tienes que ser capaz de ajustar tus planes en cualquier momento y trabajar en las condiciones que imperen en ese instante. Puede que surja también alguna avería y entonces, a volver a planificar de nuevo para ver si hay alguna otra tarea que puedas hacer en lugar de lo que tenías pensado.

Hoy ha sido mi primer día completo en el Neptune. Subí a bordo ayer para sustituir a Helena que había terminado su turno y regresaba a su oficina en tierra firme. Estoy encantada de volver al mar y levantarse con el fresco aire del mar siempre es una delicia. Bueno, al menos cuando sucede. Anoche nos quedamos en el puerto esperando un par de nuevas incorporaciones y un envío vital para el ROV. Por si el retraso no fuera suficiente atracamos por desgracia junto a una fábrica de procesado de pescado que convertía esa refrescante brisa marina en la desagradable peste del pescado podrido.

Todo el que alguna vez haya hecho trabajo de campo reconoce el sentimiento de frustración que causan muchos días seguidos de mal tiempo. De antemano sabes que habrá días de esos y aun así, esperas que esta vez sea diferente. Pues bien, no lo es.

No hay un sentimiento mejor que llegar al mar tras meses y meses de planificación y preparativos. Hoy ha sido de nuevo uno de esos días: el primer día en el mar y el principio de otra aventura. Esta vez estamos explorando la vida marina y las amenazas que sufre en el Sund o Öresund/Øresund, como los suecos y los daneses llaman al estrecho que comparten.

Cuando nuestro director de Investigación, Ricardo Aguilar, me preguntó el invierno pasado si quería subir al Ranger y unirme a la expedición de Oceana en Malta, fue muy difícil que no pareciera sobreexcitada (probablemente lo parecí) al decir que sí. Porque DE VERDAD quería ir a bordo del Ranger. ¡Y aquí estoy! ¡Por fin! Es el segundo día navegando y haciendo trabajo de campo. Y –tengo que decirlo- es tan emocionante como pensé que sería.

El Crecimiento azul es una estrategia recientemente lanzada por la UE que presenta a mares y océanos como motores de la economía europea. Representa unos 5,4 millones de empleos y se espera que genere un valor añadido bruto de casi 500.000 millones de euros al año. El transporte, el turismo costero y de cruceros, la energía eólica marina, la construcción de buques, la acuicultura y la biotecnología azul se perciben como algunos de los sectores más prometedores de la economía marítima del Báltico.

Hace unos días me encontraba en la expedición costera de Oceana en el lado finlandés del Quark (Golfo de Botnia), recogiendo información sobre el mundo submarino con ayuda de un robot y de buceadores.  Sucedió que pasamos por un puertecito cuando dos arrastreros de tamaño medio estaban desembarcando arenque en dos grandes camiones, lo que me hizo pensar, ya que era evidente que las capturas estaban destinadas a una fábrica cercana de pienso para visone

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