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Blog Posts by: Maribel López

No sabemos que tiempo hará; la tarde de ayer se despidió despejada pero ventosa y la noche ha sido más calmada. La mayoría de las actividades que tenemos planeadas realizar en los Cayos dependen en buena parte de la meteorología que nos acompañe.

Hoy bucearemos en Mariposales y en busca de un avión hundido en accidente, afortunadamente no hubo ningún daño personal que lamentar. Este avión puede haber sido utilizado por distintas especies como refugio.

Todos en pie, el Oceana Ranger se dirige hacia el embarcadero de Cayo Cochino Menor. Apenas unos minutos después de amarrar el Ranger, el " Tiburón " llega con los periodistas del Canal 7 de la televisión hondureña TeleCeiba. Tras los minutos de presentación de todo el equipo, se les informa en qué consiste la expedición del Ranger.

Cochino Pequeño

Esta mañana saldremos con el Ranger a hacer un estudio de parámetros hidrológicos de salinidad, oxígeno, temperatura y turbidez. La transparencia del agua se hace con un disco de Sechi y el resto de datos se toma con una sonda multiparámetro. También realizamos un estudio de las corrientes utilizando una boya de deriva o correntímetro que consiste en dos boyas que sostienen una pantalla de tela que se extiende, ya que tiene unos pesos en la zona inferior. Para ello nos acompañan científicos del parque.

Después de comer, una parte del equipo bucea en el pequeño paraíso que tenemos justo enfrente de las instalaciones cedidas por la estación científica, prados marinos en los que el primer día nos deleitamos con su riqueza y variedad de especies.

Ayer decidimos que cuatro de nosotros iríamos a visitar las comunidades de garifonas locales distribuidas en varios de los pequeños cayos, al objeto de documentar su estilo de vida tradicional y de explotación sostenible de las aguas que rodean sus pequeñas aldeas.

ara documentar parte de la vida diaria de la comunidad nos levantamos a las cinco de la mañana, preparamos el material para la filmación y nos vamos hacia el embarcadero cuando apenas el alba despunta. Los colores grises dejan paso a los azules, los naranjas y finalmente los amarillos anaranjados toman el cielo a pesar de las nubes. Allí nos espera de nuevo Elías Aguilar para llevarnos al Cayo Chachahuate. Desde este y los otros cayos, los niños son enviados cada día en pequeñas embarcaciones al colegio de la comunidad, situado en East End, en el Cayo Mayor. Son como autobuses escolares, pero interislas. La noche ha sido ventosa, Elías nos comunica que hay bastante mar y que por seguridad, los niños hoy no acudirán al colegio. Por lo tanto hay un cambio de planes.

08587 Strombus gigas

El viento sigue en aumento, podemos ver incluso desde la orilla las corrientes que se van produciendo. Un pelicano pardo nos brinda la ocasión de presenciar su primera captura matutina. En un vuelo rasante, casi pegado al agua, localiza su desayuno, segundos después y con un aterrizaje poco ortodoxo, zambulle su cabeza y atrapa su pescado. Está tan cerca de nosotros que podemos ver los últimos movimientos del pez dentro de la bolsa de su pico. Sólo por asistir a este espectáculo merece la pena madrugar.

Amazona autumnalis

Desayunamos a las 7 de la mañana en el Cayo Cochino Menor, preparamos los picnics para los buceadores y la expedición del Ranger se divide en dos grupos para realizar las actividades programadas para el día.

El equipo de investigación y los buceadores suben a bordo de la lancha " Tiburón ", una de las embarcaciones de las que dispone la Fundación Hondureña para los Arrecifes Coralinos en este espacio protegido, y que nos espera en el muelle. Los primeros son llevados hasta el Oceana Ranger que había sido fondeado en una boya de la Ensenada para pasar la noche con mayor seguridad.

Ya en el Ranger se ultiman los últimos detalles para realizar un estudio de batimetría en toda la zona Norte del parque marino. La operación consiste en medir en diferentes puntos elegidos la profundidad. De este modo, una vez determinados los puntos y sabiendo su profundidad, se podrán soltar los muertos y colocar boyas que delimiten las áreas de protección del parque marino en la denominada Macrozona Norte. Esta zona mide aproximadamente unas 10 millas de diámetro. Elias Aguilar, guarda recursos del parque acompaña a Xavier Pastor y Ricardo Aguilar y nos ayuda a coordinar toda la operación. La Fundación ha decidido denominar a su personal en Cayos Cochinos como guarda recursos y no con el clásico de guardaparques, para hacer énfasis en el hecho de que su tarea, al proteger el espacio natural, está dirigida principalmente a salvaguardar el uso natural de los recursos marinos, y así garantizar su sostenibilidad para las comunidades garífonas locales que los explotan de forma controlada.

Entramos de noche en La Ceiba, en Lagoon Marina, amablemente nos salen a buscar a la bocana del puerto para enseñarnos cual es nuestro punto de amarre. De repente la grandeza del Océano se convierte en un pasillo de aguas verdosas, a ambos lados la vegetación exuberante, los manglares, las garzas que se despiertan en la oscura noche a nuestro paso y revolotean hasta volver a las ramas elegidas para pasar la noche. 

A primera hora tuvimos la oportunidad de reunirnos con Adrián Oviedo, el Director de la Fundación para la Protección de los Arrecifes de Honduras, que es quién está liderando el proyecto de conservación de Cayos Cochinos.

Hemos estado coordinando la estrategia para los próximos días. Esperamos que no sólo consigamos documentar el ecosistema de estos cayos, sino que nuestra paso por aquí deje algo de utilidad para quienes están trabajando de manera tan eficiente y dura.

Tras haber dejado atrás el Canal de Panamá y las decenas de barcos anclados que estaban frente a Colón esperando tener paso para el Pacífico, hemos puesto rumbo al Norte a través de las aguas de Panamá, Costa Rica y Nicaragua. Llevamos casi 400 millas recorridas desde entonces y, salvo ayer, que tuvimos en ocasiones olas de más de dos metros, la navegación ha sido bastante tranquila. Nos mantenemos a bastante distancia de la costa, quizá por eso no hemos visto prácticamente nada; ni barcos, ni delfines y casi ni aves marinas.

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