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A bordo del Marviva Med 2008

El Marviva Med inició su expedición con Oceana en mayo de 2008. La iniciativa se llevó a cabo en colaboración con la Fundación MarViva e iba dirigida a documentar la pesca ilegal del atún rojo, ya que sufre una gran sobrepesca en el Mediterráneo.

Diarios

Después de todos estos meses de trabajo parece mentira que finalmente hayamos llegado al final de campaña. En estos últimos días se mezclan sensaciones de alegría y cansancio. Por un lado, nos entristece tener que desembarcar y dejar de estar continuamente en el agua, pero por otro lado, el cansancio del trabajo intenso a bordo del Marviva Med y la alegría de saber que hemos recopilado información muy valiosa para el desarrollo de las campañas y la consecución de los objetivos - que hay que analizar - , nos anima a abandonar el barco.

El día 21 de Septiembre, el equipo de buceo contactó al centro de buceo ZOEA, en Palma de Mallorca. Habíamos contado con los servicios profesionales de este centro de buceo en otras ocasiones, y se había destacado por la calidad de su atención y su interés en la educación y la protección de los arrecifes en las Islas Baleares.

Me despierto a las 7.30 h con el ligero cabeceo del barco y el ruido del motor; por la pequeña ventana redonda de mi camarote veo pasar el mar. «¡Oh, no! ¡Nos movemos!», fue lo primero que pensé. Aunque tentado estuve de quedarme en la cama la media hora que faltaba hasta el desayuno, recordar mi mareo del otro día me hizo saltar de la litera y echar mano de las pastillas que había traído «por si acaso». En realidad, «por si acaso» terminó por convertirse en una necesidad, pues el lunes me mareé mucho; a partir de entonces me tomé las pastillas antimareo con diligencia.

Tras abandonar Menorca, por mal tiempo en el norte de la isla, hemos venido a recalar en el Este de Mallorca. Hemos aprovechado para dejar pasar el mistralazo aguantándonos al socaire de la costa de Santany primero. Luego, cuando ya iba decayendo el “julepe frescachón” (… Felipe Mellizo “Los Tres anillos”), fondeados en la bahía de Pollensa.

Dia 13.Hoy no es martes ni viernes, y a mí me ha tocado este número, que sólo llevan con orgullo los porteros suplentes de fútbol en su espalda.

Después de un intento frustrado de cruzar el canal que separa Menorca de Mallorca, debido a las condiciones meteorológicas, recalamos en un fondeadero a sotavento del Cap d´Artrutx, al Suroeste de Menorca. Una noche tranquila, después de un día tormentoso, es el comienzo de estas 24 horas que me han tocado narrar.

Hace ya tres días que llegamos a puerto, concretamente, a Maó. Tras haber estado trabajando en los alrededores de Menorca, desembarcamos en esta ciudad, convertida en la capital de la isla durante la soberanía británica.

Fin de la jornada. Son las 20:00 y acabamos de finalizar la primera inmersión de submarinistas en aguas de la Reserva Marina del Nord de Menorca. Esta vez ha habido algo de suerte, pero la experiencia que estamos acumulando, tanto en el Cantábrico como en el Mediterráneo, nos permite afirmar que la ausencia de peces en el mar es algo alarmante. Tanto en la inmersión con ROV esta mañana frente al Cabo Bajolí, en la costa oeste de la isla, como ya en aguas de la Reserva Marina, hemos podido comprobar que quedan pocos peces en el mar.

Con mi llegada a Palma de Mallorca comienza mi andadura en el Marviva Med. Es la primera vez que embarco en esta nave y me siento muy satisfecho de poder aportar mi granito de arena a esta expedición. Mi trabajo consistirá en fotografiar la actividad diaria a bordo de este buque de 42 metros de eslora y los días de buceo obtener las mejores instantáneas submarinas posibles, supervisado por el campaigner al frente de este tramo de la expedición, Ricardo Aguilar.

No nos quedan muchos días por los alrededores de Italia, ya que a finales de mes está planificada la llegada a las Islas Baleares, concretamente, a Palma de Mallorca. Decidimos, por lo tanto, continuar con los trabajos de documentación con Rov sobre montañas submarinas al oeste de las Islas Eolias, frente a la costa noroeste de Sicilia y así ir, lentamente, acercándonos a las costas baleares.

Después de que el ROV acaparara todas las horas de agua durante unos días, el sábado 23 los buceadores volvimos a sumergirnos con la intención de documentar los fondos de la “Secca del Capo”, un bajo situado a considerable distancia de la costa, entre las islas de Salina y Panarea.

El montículo se eleva desde centenares de metros de profundidad hasta solo 6 metros de la superficie, lo cual lo hace (al menos en teoría) un lugar idóneo para encontrar abundante fauna, especialmente peces de gran talla y pelágicos.

Zarpamos de Brindisi hacia el sur del Capo de Santa Maria di Leuca, en el Mar Jónico, zona donde han sido descritos arrecifes de coral de profundidad dominados por las especies Lophelia pertusa y Madrepora oculata. Varias campañas científicas han registrado colonias de estas especies a partir de los 110 m y hasta los 470 m de profundidad. A estas profundidades, en asociación con estos corales de profundidad, se han registrado unas 30 especies diferentes de esponjas.

Llegamos a la costa de Bari, en el puerto de Brindisi el día 15 de Agosto, fecha reservada en la mayoría de los países europeos para pasar unos días en la playa, y disfrutar de sus encantos…Todos estamos atraídos por el mar, por varios motivos, porque la Gran Azul nos llama, nos complace, y nos atrae : Aunque sus recursos parecen inagotables, porque son invisibles a los ojos de la gran mayoría de nosotros – y aun para los que trabajan de la mar – la realidad no es así : Es trágica, es cruda, y cruel.

Ayer fondeamos frente a la isla griega de Patmos. Es una isla pequeña, pero que desde el barco nos parece la típica postal de unas vacaciones griegas. Hay bastantes embarcaciones de diferentes tamaños fondeados como nosotros.

Aprovechando algunos momentos de la navegación, Patricia Lastra, una de las científicas de Oceana a bordo del Marviva Med, se ha prestado a una corta entrevista donde nos cuenta en qué consiste su trabajo.

Patricia es una sevillana de treinta años que lleva desde mayo de este año trabajando en el equipo de Oceana, donde ejerce como una de las expertas científicas de la organización y participa en la planificación y ejecución de muestreos larvarios, en las principales áreas de desove del atún rojo para evaluar la protección de éstos hábitats esenciales.

Seguimos en el mar Egeo. La climatología es estupenda. El viento ha cesado y el mar está bastante calmado, lo que nos permite seguir el plan de campaña sin mayores cambios.

Ayer, al atardecer, Patricia Lastra, la científica marina que está trabajando en la campaña de conservación de hábitats atún rojo del Mediterráneo, realizó varias tomas de muestras con la red de ictioplancton en diferentes estaciones al oeste de la isla de Samotracia (Grecia).

Como ya adelantaba Keith, el 30 de julio el Marviva Med llegaba al puerto de Atenas y se realizaron los pequeños cambios previstos para ese puerto en el equipo de trabajo de Oceana. En Atenas, nos despedíamos de Alberto Iglesias, uno de los submarinistas de seguridad, así como Keith Ellenbogen, el fotógrafo submarino a bordo, desde que comenzó la campaña en el Marviva Med a finales de mayo.

Montando sobre las olas del barco de investigación Marviva Med a 10 millas náuticas por hora, mirando mar adentro, hacia Atenas, Grecia, el tiempo se detiene un instante cuando el aire se calma y el mar se vuelve tan transparente como el cristal. Con la quietud, llega una manada de delfines cabalgando las olas al lado del barco.

Frente a la costa siciliana hay flotas de “buques pesqueros con arpones” tradicionales con cables conectados a escaleras que a su vez están conectadas a puestos de observación (a 33 m por encima del nivel del mar) que sobrepasan la ciudad y los picos de las montañas. Desafiando la gravedad a 1 m de la superficie con una sensación similar a “caminar sobre el agua”, hay una escalera horizontal que se extiende 50 m desde la proa de la embarcación al puesto del arponero.

“Muchos pescan durante toda la vida sin saber que lo que persiguen no son peces.” — Henry David Thoreau

El pez espada, el único miembro de la familia Xiphiidae, es uno de los animales marinos más hermosos que habitan nuestros océanos: ojos azules, un largo pico y unos movimientos espléndidos; es espectacular. Es un pez tan magnífico que inspiró a autores como Hemingway y artistas de todo el mundo.

Si se le ofreciera la oportunidad, el pez espada podría llegar a medir 5 metros y pesar 650 kg.

Bien amarrado al noray, el Oceana Marviva Med se encontraba atracado en el puerto siciliano de Porto di Messina, Banchina G. Marconi. Desde el porto nuestro equipo de expedición María José Cornax, Gorka Leclerq y Keith Ellenbogen partieron en un coche de alquiler hacia el norte a lo largo de la costa siciliana para fotografiar los buques pesqueros con redes de deriva en Catania, Santa Maria la Scala, Stazzo, Riposto y Giardini-Naxos.

Con el Oceana Marviva Med estacionado frente a la costa de Sicilia fuimos con la zódiac gris a fotografiar las granjas de atún que hay en la bahía de Milazzo.

En esta expedición, Xavier Pastor, el jefe de expedición, y Carlos Pérez, director de operaciones/logística, informaron que el equipo submarino de fotografía/vídeo que si se presentaba la ocasión, intentaríamos saltar al agua y fotografiar los atunes rojos atlánticos dentro de las jaulas.

Sumergido en el mar Tirreno se halla el monte marino Secca del Capo, que se eleva sólo 5 m por encima de la superficie y se convierte en una isla. Su lecho marino desciende hasta los 100 m de profundidad.

Este monte marino es muy conocido como zona de pesca y el equipo de submarinistas de Oceana salieron esta tarde para fotografiar y grabar en vídeo la vida marina que lo rodea. El paisaje submarino era azul y hermoso, pero de nuevo carente de cualquier ser marino grande.

A las 4 de la madrugada, con sólo las estrellas y la luna iluminando la oscuridad del mar, nuestro equipo de expedición Carlos Pérez, César Fuertes, María José Cornax, Gorka Leclerq y Keith Ellenbogen descendieron rápidamente por una escalera del Oceana Marviva Med a la zódiac que iba a 3 millas náuticas por hora.

Nuestro objetivo era usar la zódiac para acercarnos (a 20 m) a los rederos de deriva y fotografiarlos mientras capturaban peces pelágicos como el pez espada o el atún.

Esta mañana, anclados a 15 minutos del Puesto de la Isla de Lipari, un equipo de cinco miembros de la tripulación lanzamos el bote hinchable (RIB) del Marviva Med para, discretamente, documentar los barcos de pesca con sus equipos atracados en el puerto.

En nuestra labor registramos al menos entre 10 y 15 barcos enmascarados como palangreros pero cargados con redes de deriva, probablemente utilizadas para actividades de pesca ilegales. Desde lo alto del puerto fotografiamos una serie de barcos de pesca con cabrestantes, lo que indica que están usando redes de deriva.

Hoy por la mañana temprano, el líder de la expedición Xavier Pastor, dirigió al equipo de buceo, compuesto de izquierda a derecha por: Gorka Leclercq, Videofotógrafo Submarino; Josiean, Dive Master; Alberto Iglesias, Dive Master; Keith Ellenbogen, Fotógrafo Submarino, para estar preparados para una exploración submarina de dos pequeñas islas italianas, Lipari y Stromboli.

Una vez que la “red de larvas” es sacada del agua, las larvas microscópicas y los pequeños animales se criban a través de una fina red de 500 micrometros y se ponen en contenedores con etanol. Las muestras de larvas son revisadas a bordo del Marviva Med por la científica Patricia Lastra. Estas muestras serán enviadas al Instituto Español de Oceanografía en las Islas Baleares, España, para su análisis e identificación final.

Oceana colabora con investigadores del Instituto Oceanográfico en el desarrollo de tareas de investigación para muestrear larvas de Atún Rojo del Atlántico y otras especies pelágicas como el pez espada, en áreas objetivo de la parte meridional del Mar Tirreno.

Uno de los principales objetivos de Oceana es utilizar estos datos para confirmar que estas son aguas de reproducción para el Atún Rojo y que es necesario realizar medidas de conservación de forma inmediata para prevenir que esta especie amenazada se extinga.

Nápoles, escrito Napoli en italiano, es la segunda ciudad más grande de Italia y lugar de origen de la pizza Margarita. Tradicionalmente, la pizza se hace con queso mozzarella, pomodoro (tomates) y albahaca, representando los colores rojo, blanco y verde de la bandera italiana. La pizza adoptó su nombre después de que se la sirvieran a la Reina Margherita cuando visitó la ciudad.

A las 5:30 de la mañana, cuando el sol comenzaba a salir por el horizonte, el Oceana Marviva Med se acerca al puerto de Nápoles, Italia, para reabastecer el barco de alimentos frescos y combustible. Bajo una luz brillante amarilla, entre la Isla De Ischia a babor del barco y la Isla de Capri a estribor, nuestra tripulación siguió buscando barcos de pesca con redes de deriva ilegales desde el puente del barco.

A las 2pm de esta tarde, el Equipo de Buceo de Oceana exploramos el mundo submarino de los alrededores de la Isla de Ponza, Italia. En aguas calmadas protegidas por lateral a sotavento de la isla, descendimos a una profundidad de 100ft/30m durante 60 minutos.

En comparación con la última inmersión, en la que me centré en el medio ambiente, en esta inmersión me concentré en una imagen que capturara mi impresión del animal según nos observaba mirándole a él.

A bordo del Oceana Marviva Med, esta tarde, a las 2pm, el equipo de buceo cargó todo el equipo de inmersión (tanques de buceo, botella de oxígeno de seguridad y cámara/vídeo) en el bote hinchable tipo RIB, colgando de una grúa a 15ft/5m en el lateral del bote, para una inmersión en Formicce, cerca del puerto de la Isla De Ponza.

Anclados en las afueras del puerto de la Isla De Ponza, Italia, el equipo de Oceana compuesto de fotógrafos, realizadores de vídeo, científicos y expertos en medio ambiente, nos embarcamos en un bote hinchable tipo RIB en busca de barcos de pesca con redes ilegales de deriva en la marina. A lo largo del día documentamos unos 10 barcos de pesca con estas redes ilegales, las cuales estaban cubiertas con lonas para ocultar sus actividades.

Esta mañana el equipo de buceo de Oceana viajó durante una hora y media a la parte más meridional de Cerdeña, Italia, para una inmersión por los alrededores de Capo Teulada (Chia Laguna), cerca de Cagliari. Con el agua en calma y con el más espectacular azul turquesa que el ojo pueda ver, descendimos al océano por debajo de los verticales acantilados que ascendían hacia el cielo.

A las 9am, la embarcación de investigación Oceana Marviva Med llegó al dique Nuovo Bacino Di Ponente en el puerto de Cagliari, al sur de Cerdeña, Italia. Una vez allí, nuestro objetivo en tierra era buscar cualquier barco de pesca con redes de deriva ilegales que estuviese atracado entre los puertos Calasseta y Sant Antioco cerca de Cagliari. En los últimos años los pescadores armados con redes de deriva ilegales a bordo solían atracar en estos puertos, antes de salir hacia las aguas mediterráneas de la costa de Italia para llevar a cabo pescas ilegales.

Durante un instante, imaginad una red que desciende 30 metros, casi tanto como la profundidad máxima a la que un submarinista no profesional puede llegar. La longitud de la red de deriva se extiende 20 kilómetros, que es equivalente a la longitud de media maratón que se tarda aproximadamente dos horas en recorrer desde la salida hasta la llegada; si se está en buena forma.

En la cubierta de observación, a las 6:10 horas de la mañana, mientras miraba hacia el horizonte respirando la brisa marina he estado reflexionando y relajándome a la vez que observaba el sutil pero aun así rápido cambio de la noche al día y del día a la noche. Con el mar calmado, he visto cómo los rayos del sol bailaban a ras del medio fluido sobre un lienzo en el que el “H2O” es el ritmo y la luz, el artista.

A las 10:00 horas, bajo un sol radiante y con el mar calmado, tuvimos la suerte de ver un grupo de delfines comunes y una cría surcando las olas frente a la proa de nuestro buque. Un delfín en particular parecía estar disfrutando, ya que nadaba hacia arriba y viendo cómo nos inclinábamos por la proa con los objetivos de la cámara de fotos y de vídeo. Sólo se quedaron unos pocos minutos antes de volver a mar abierto.

Por la mañana, con un mar calmado, a las 6:00 horas el buque de guerra de la marina tunecina detuvo nuestra embarcación y mandó un pelotón de 5 hombres a bordo del Oceana Marviva Med con un pequeño bote inflable. En ese momento nos dirigíamos inocentemente hacia el oeste, en dirección Argelia, dentro del territorio tunecino próximo a la isla de La Gelite.

La “furia” española es conocida por su agilidad técnica y su elegante toque del balón. El equipo ha tenido una trayectoria frustrante en los campeonatos del mundo, que no ha permitido que ganara el trofeo en los últimos 44 años. Después de la Copa Mundial, la Eurocopa es el trofeo más preciado en el mundo del fútbol. En el partido final de España contra los favoritos alemanes, ha cambiado la marea y ¡España ha vuelto a sus días de gloria!

¡Un día para recordar! 29 junio 2008; 22:45

España es campeona de la Eurocopa; ganó a Alemania por 1-0.

El jefe de expedición Xavier Pastor ha llevado el Marviva Med a las aguas italianas del sur de Sicilia a lo largo del límite con la costa africana dirección oeste de Túnez a Argelia. En esta región próxima a África, se tiene muy poca información de la actividad que realizan los pescadores y las embarcaciones pesqueras. Además, Xavier explicó al equipo de Oceana que los pescadores italianos siguen usando las redes de deriva ilegales.

Todos los días y en todas las ciudades del mundo existe un mercado de pescado como este, que presenciamos en el Puerto de Malta a las 3:30 de la mañana, y que lleva el pescado fresco a los hogares y restaurantes todos los días de la semana los 365 días del año.

Aquí no se vende atún, pues es un pescado de demasiado valor. En su lugar, los atunes se procesan en los barcos en plena mar y son enviados directamente a Japón o a los restaurantes locales de sushi.

Con un irónico giro, con ausencia de vida marina, nuestra exploración cambió hacia paisajes submarinos y prismas de luz que deslumbraban la vista y daban vida a la imaginación.

Desde la superficie, y desde el mismo momento en el que comencé a descender, me cautivaron los brillantes colores de luz azul y verde-azul que fluían alegremente por el agua. Al mirar hacia la superficie mientras ascendía y descendía, casi podía ver el cambio de las tonalidades de azul con la absorción del menor espectro de la longitud de onda roja oculto en el prisma de la luz blanca.

Al explorar el entorno submarino de Gozo y Malta, el equipo de buceo de Oceana, compuesto por (de izquierda a derecha en la imagen), Alberto Iglesias, Gorka Leclercq, Keith Ellenbogen, y Thierry Lannoy, observamos poca vida marina yuxtapuesta a algunos de los puntos más pintorescos.

Durante los dos días siguientes, buceamos por los siguientes sitios:

The island of Gozo, is part of the Maltese archipelago, and is the second largest island in Malta. Gozo has a long tradition that connects — this current modern day island with the mythical island of Olygia in Homers’s Odyssey book V. Within Homer’s fabled poem, Olygia was ruled by ‘Calypso’, a nymph, (a nymph is any member of a large class of mythological entities in human female form), who detained ‘Odysseus’, the hero of the story, as a prisoner of love for seven years – who she desired to make her immortal husband — until Zeus freed Odysseus.

Tan seguro como que el sol se levanta, en la mañana, con el mar Mediterráneo tan calmado como el cristal – las flotas de pesca de flotas de cerco estaban ocupadas atrapando y enjaulando el atún rojo. A 100 metros de la actividad, Patricia Lastra, científica del atún, y Gorka Leclercq, videógrafo submarino, grabaron a las flotas de cerco utilizando redes de pesca. Estimándose que se atrapan cada día 10.000 atunes rojos, el tamaño de estas redes y jaulas es enorme.

Bajo una luna llena con fuertes vientos, agitados mares (categoría 7) y profundo oleaje (que alcanza los 2,5-3,5m) el Oceana Marviva Med continúa la ruta trazada por el líder de la expedición, Xavier Pastor, para la actividad de pesca de flotas de cerco en el mar Mediterráneo entre Malta, Túnez y Libia.

A 100 millas náuticas de Malta, la noche pasada anclamos en las aguas tranquilas cercanas a la Isla Pantelleria. Las características que definen la isla son unos espectaculares acantilados verticales y un seco paisaje angular.

Con la media luna visible en el cielo claro, el líder de la expedición Xavier Pastor ordenó al equipo de buceo preparar el equipo para una inmersión matutina. Continuará...

Después de aproximadamente 36 horas de marejada y de haber viajado 400 millas náuticas, entramos en el Mar de Sicilia, inusualmente tranquilo.

Una información básica para los marineros: una milla náutica se refiere a un minuto de latitud (1/60) de arco, a lo largo del meridiano terrestre (línea de longitud). Una milla náutica = 1852 metros o 1,15 millas.

Esta mañana temprano, con un cielo gris azulado, el viento predominante ha cambiado su dirección y ahora sopla del Norte. Con la fuerza del viento, el estado de la mar cambió de calma a moderado/picado. Alzándose ahora con alguna fuerza (1,5 a 2,5 m), el mar hacía oscilar el barco, a los ocupantes y al equipo de lado a lado. Al comenzar a habituarnos al mar, cada uno de nosotros encontró formas de suprimir la sensación de balanceo.

Mientras el sol descendía sobre el horizonte, a las 20:00 horas el Oceana Marviva ha abandonado la bella isla de Mallorca, y ahora se dirige a aproximadamente a 500 millas náuticas al sureste a través del Mediterráneo hasta Malta (un país independiente desde 1964). Navegando a una velocidad media de 8,2 nudos por hora, el viaje nos llevará 72 horas y cubrirá 500 millas náuticas.

Esta mañana decidimos bajar la zodiac gris al agua, con Carlos Pérez como capitán, yo mismo (Keith Ellenbogen), fotógrafo, Enrique Talledo, videocámara; y Cesar Fuertes, marinero, para acercarnos más a las jaulas de atunes y a los cerqueros.

Desde la zodiac vemos al MarViva Med observando y documentando como el cerquero francés Gerard Luc IV, ST 900236, transfiere los atunes a la jaula.

Al romper el alba, con el cielo azul, el mar en calma y vigilando desde las cuadernas de los barcos, continuamos siguiendo a los dos pesqueros por el Mar Balear. A las 10 de la mañana, sin tierra a la vista, a 30 millas al sur de la isla de Formentera, no podía creer lo que veían mis ojos. Al mirar en el horizonte, de pronto vi aparecer a un pesquero detrás de otro. Eran un grupo enorme de atuneros lanzados a una loca carrera para capturar al atún rojo durante su migración anual de desove en el Mediterráneo.

En esta mañana de domingo, los dos cerqueros franceses Gerard Luc IV ST 900236 y Gerald Jean IV MA-916469 continúan anclados en la bahía de la Isla de Formentera. La única actividad en la bahía durante la mañana ha sido un barco de limpieza medioambiental del Govern de les Illes Balears que estaba retirando los plásticos o basura que flotaban en sus aguas. Como nota positiva, no he visto basura flotando cerca de nuestro barco.

Muchas personas me preguntan por qué estamos siguiendo a estos pesqueros dedicados a capturar atún rojo. ¿Qué es lo que esperamos conseguir?

«A menos que alguien como tú se preocupe mucho de algo, nada va a mejorar. Nada.» — Dr. Seuss, The Lorax (The Lorax es un libro de literatura infantil de temática ecologista, escrito por el Dr. Seuss y publicado en 1976.)

Con cielos algo nublados y una ligera brisa, aproximadamente a las 8 de la mañana dos de los cuatro cerqueros dejaron la bahía dirigiéndose hacia el sureste. Decidimos seguir anclados y esperar a los otros dos.

Un pequeño visitante

Esta mañana, mientras esperábamos y vigilábamos a los pesqueros, recibimos los saludos de un simpático pajarito de color amarillo que se posaba sobre la maroma azul y verde de la proa del barco y sobre la barandilla del puente de observación.

El helicóptero de la Guardia Civil

9:00 horas Partida de los cerqueros

A las 9:00 horas de esta mañana, los cuatro pesqueros cerqueros atuneros franceses partieron del puerto de Ibiza con un curso de 120 grados. A los pocos minutos de notar actividad en la bahía, Jani “Osku” Forsgaard, el capitán del barco Marviva/Oceana ordenó a la tripulación izar el ancla y zarpar con el fin de seguir a los pesqueros.

Mientras que el mar continúa haciendo oscilar nuestro barco de lado a lado como un péndulo, seguimos anclados pacientemente fuera de la bahía desde el amanecer hasta el anochecer, vigilando y esperando que los cerqueros franceses que están casi fuera de nuestra vista zarpen por fin. En este punto, no estamos seguros de cuánto tiempo o de por qué están atracados, pero continuaremos esperando.

A medida que el sol se esconde detrás de las montañas de Ibiza, me siento muy afortunado de poder disfrutar de la tranquilidad de este momento y de esta preciosa vista.

En una mañana nublada con llovizna ocasional, seguimos anclados justo fuera del puerto de Ibiza mientras que un especialista en equipos de comunicación por vía satélite sube a bordo del barco para instalar parte del equipo necesario. A media tarde, con la aparición del sol, todos nuestros sistemas de comunicaciones estaban

Esta mañana estuvo llena de emociones; llevamos a cabo la prueba de las dos zodiac de Oceana, para ver su capacidad de maniobra a la hora de documentar los pesqueros dedicados a la pesca legal e ilegal de atún rojo en el Mediterráneo. A las 9 de la mañana, la tripulación del Marviva Med hizo descender la lancha de 18 pies utilizando una grúa hasta el agua relativamente en calma del océano.

Nuestra expedición comenzó temprano esta mañana, con el cielo nublado y el mar agitado, navegando por las aguas que rodean a la isla de Formentera, España, continuando la búsqueda de barcos dedicados a la pesca de atún rojo.

Durante el curso del día pudimos ver dos barcos de pesca con palangres. Eran los mismos que vimos ayer, pero esta vez iban arrastrando sus aparejos. La técnica de la pesca con aparejo consiste en liberar hasta sesenta kilómetros o más de sedal con miles de anzuelos individuales con cebos.

Hoy ha zarpado el buque Marviva Med de Oceana, un barco de 160 pies dedicado a la conservación, investigación y buceo, dejando atrás la encantadora isla de Palma de Mallorca, España, en donde los barcos en el puerto y los mástiles de los yates acentúan la belleza del paisaje urbano.

A continuación:

La tripulación