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Arrastre de fondo

El amplio uso que se hace de las redes de arrastre de fondo y las dragas para la pesca comercial daña el fondo marino, junto con los corales, esponjas de aguas frías y otros organismos marinos que habitan en el lecho marino.

Visión general

El amplio uso que se hace de las redes de arrastre de fondo y las dragas para la pesca comercial daña el fondo marino, junto con los corales, esponjas de aguas frías  y otros organismos marinos que habitan en el lecho marino. Las redes de arrastre  de fondo y dragas son muy destructivas porque arrasan el fondo marino  y exterminan todo tipo de vida.  Las redes de arrastre y dragas son inmensas y pesadas. Se abren por medio de puertas y pesan varias toneladas cada una de ellas. Los barcos arrastran estas redes sobre grandes extensiones del fondo marino para capturar pescado. Entre las especies objetivo se encuentran la gamba, el bacalao, la merluza, el lenguado, el carbonero y el pez roca. Las dragas se utilizan para capturar vieiras, almejas y otras especies similares.

El arrastre de fondo es también una técnica de pesca destructiva, en términos de descartes, capturas accidentales, colapso de los stocks pesqueros e impacto en los ecosistemas marinos. Se calcula que la flota de arrastre representa un total de 15.000 de las 100.000 embarcaciones de la flota europea, pero su impacto supera con creces este porcentaje.

Las actividades de los arrastreros europeos no están restringidas a aguas de la UE. Un número importante de arrastreros europeos operan por todo el mundo y faenan tanto en aguas territoriales de terceros países como en alta mar.

Es más, la flota de arrastre continúa expandiendo su actividad. A medida que los métodos de pesca son más sofisticados y los caladeros tradicionales se agotan, los arrastreros europeos buscan nuevas pesquerías en zonas más profundas. Los científicos han dado la voz de alarma sobre muchas especies objetivo, como el pez reloj anaranjado y el granadero, que están ya sobreexplotadas.

La nueva regulación 2371/2002 de la Política Pesquera Común, obliga a la Unión Europea a proteger el medio ambiente marino y a reducir los impactos de la pesca en sus ecosistemas. Oceana considera que se pueden tomar importantes medidas encaminadas a conseguir ese compromiso, reduciendo los impactos que causa la flota de arrastre de la UE.

¿Qué hace Oceana?

TrawlerOceana lleva a cabo campañas de investigación y clasificación de los hábitats marinos del Cantábrico, Atlántico y Mediterráneo. Una vez analizados los datos, los científicos de Oceana establecen una propuesta formal de protección para aquellas áreas cuyas características lo requieran y, de igual modo, se buscan los medios para realizar y/o solicitar la recuperación de aquellos ambientes degradados.  Con esta información se elaboran informes que se presentan a la opinión pública

Oceana considera que el estudio y creación de áreas marinas protegidas es una necesidad fundamental para frenar la degradación del ámbito marino.

A continuación:

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