Las Illes Balears dependen en gran medida del buen estado de conservación del mar que las rodea. Por lo tanto, se hace esencial mejorar la situación pesquera actual, apostando por una gestión multidisciplinar donde prevalezcan los intereses generales frente a los intereses particulares. Así, es necesario establecer medidas eficaces que acaben con el estado de sobreexplotación que sufren los recursos pesqueros y la degradación de los hábitats marinos, esenciales para la regeneración de las especies.