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Ayer fondeamos frente a la isla griega de Patmos. Es una isla pequeña, pero que desde el barco nos parece la típica postal de unas vacaciones griegas. Hay bastantes embarcaciones de diferentes tamaños fondeados como nosotros.

Desde el jueves hemos vuelto a tener vientos fuertes, en algunos momentos llegando a ser de fuerza 8, lo que en términos terráqueos significa que el viento sopla de 60 a 70 kilómetros hora y en términos marinos se denomina “temporal (viento duro)”. Afortunadamente el temporal no ha sido tan constante como para provocar “grandes olas” como suele ser lo habitual. En cualquier caso, este viento ha impedido cualquier intento de muestreo de ictioplancton, así como de encontrar pesqueros faenando, pues cuando hay tan mala mar, no suelen salir.

Ayer los submarinistas hicieron dos inmersiones, una por la mañana y otra por la tarde en dos puntos de esta isla.

Nos cuentan que no podían haber sido más diferentes, pues los puntos en los que han estado, se encontraban muy cerca entre sí, pero la primera inmersión les dio la oportunidad de ver grandes praderas de fanerógamas marinas y en especial vieron una gran cantidad de peces conejo (Siganidae) que me cuenta Carlos, nuestro fotógrafo que es un pez del mar Rojo y que entró en el Mediterráneo a través del Canal de Suez.

Sin embargo, en la segunda inmersión encontraron la zona cubierta de una “plaga de algas” mucilagosas bentónicas. El aspecto es que todo el fondo del mar, praderas, esponjas incluidas aparece cubierto de una masa poco atractiva, filamentosa y viscosa.

No obstante, pudieron ver también esta simpática familia de vaquitas suizas (Discodoris atromaculata).

 

A continuación:

Interview to Patricia Lastra

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