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© OCEANA/ LX

Hace unos meses realizamos una encuesta en cinco países europeos y preguntamos qué pensaba la gente acerca de la sobrepesca y qué habría que hacer para acabar con ella. Y parece que tienen algunas ideas claras sobre cómo lo están haciendo los políticos.

Es interesante que, de todas las opciones para combatir la sobrepesca, comer menos pescado es la que menos personas eligen. Sobre todo en Dinamarca y España, donde solo 1 de cada 10 hace esa elección. En cambio, más de la mitad de los encuestados compraría pescado procedente de poblaciones de peces en buen estado, y muchos apoyarían campañas o votarían a políticos que incluyeran acabar con la sobrepesca en su programa.

Y nos alegra ver que solo un porcentaje muy pequeño no haría nada:

La sobrepesca afecta al 96% de los stocks pesqueros de la UE en el Mediterráneo y el 41% en el Atlántico, según la Comisión Europea. Sobrepescar es capturar demasiado y significa que año tras año disminuye la cantidad de peces que se pueden capturar y consumir.

Así que planteamos una pregunta comprometida: ¿hacen los políticos lo suficiente para acabar con la sobrepesca?

Pues bien, solo la cuarta parte de los encuestados contestó que sí. Un porcentaje significativo no supo qué decir. De los que sí respondieron, el 57% de los españoles estimaron que su gobierno no hacía lo suficiente, seguidos por los alemanes como ciudadanos más críticos (49%).

¿Qué deberían hacer los políticos? En Oceana creemos que el modo más eficaz de acabar con la sobrepesca es fijar límites de capturas según las recomendaciones científicas. Cada año, el Consejo Internacional para la Exploración del Mar las envía a la Comisión Europea, que prepara una propuesta de oportunidades de pesca basada en ellas. Pero también cada año, los ministros de los Estados miembros (el Consejo de Agricultura y Pesca) se reúnen y negocian cuáles de esos consejos seguirán y cuáles descartarán.

Esto se traduce siempre en establecer límites de capturas demasiado elevados para cierto número de poblaciones de peces, es decir, perpetuar la sobrepesca. Se decide así capturar más ahora, sin que importe cuánto podremos pescar el día de mañana.

Así que os podéis imaginar qué preguntamos:

¡Dos tercios de los europeos creen que los límites de capturas deberían basarse en recomendaciones científicas imparciales!

¿Piensan lo mismo los ministros? Bueno, han demostrado no hacerlo: en octubre desoyeron los consejos de los científicos para el Báltico y veremos qué ocurre con el Atlántico Nordeste y el Mar del Norte esta noche…

P.D. Si quieres saber más sobre los beneficios económicos de acabar con la sobrepesca, pincha aquí.

 

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Todas las cifras, salvo mención expresa, proceden de YouGov Plc. La muestra total fue de 7.203 adultos de Italia, Reino Unido, Alemania, España y Dinamarca. El trabajo de campo tuvo lugar entre el 3 y el 8 de febrero de 2017. La encuesta se realizó por Internet. Las cifras se han ponderado y son representativas en cada país y representativas de todos los adultos de más de 18 años en Dinamarca, Alemania, Italia, España y Reino Unido.

A continuación:

Las ONG llevan al Congreso de los Diputados su preocupación sobre el estado de los recursos pesqueros

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