Como sabemos, nuestro mundo marino está lleno de acrónimos, así que a veces ayuda arrojar luz sobre algunos particularmente relevantes en la labor de conservación de Oceana, como los EMV o VME en inglés. Estas siglas significan Ecosistemas Marinos Vulnerables y describen ecosistemas de profundidad únicos, escasos, frágiles y especialmente sensibles a los impactos de las actividades pesqueras, como corales de aguas frías, corales blandos y sus parientes; agregaciones de esponjas; fauna que vive semienterrada o enterrada en fango o arena, etc.

La semana pasada, Oceana participó en una reunión internacional sobre la tintorera o tiburón azul que se celebraba en Tenerife, en el marco de ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico). El encuentro fue el primero de los dos que tendrán lugar este año para evaluar las tintoreras en el Atlántico y el Mediterráneo, la primera evaluación que hace ICCAT sobre esta especie desde 2008.

Importantes pesquerías

A principios de semana, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente acogió una importante proyección: el documental que resume el proyecto LIFE+ INDEMARES. LIFE+ INDEMARES marca un antes y un después dentro de la conservación marina en España, ya que ha permitido proponer diez nuevos Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), aumentando la superficie marina protegida del 1% al 6%.

Una reciente investigación sobre el salmón del mar Báltico demuestra perfectamente por qué tenemos que considerar todo el ecosistema al desarrollar planes de gestión pesquera, como es el próximo plan plurianual para el bacalao, el espadín y el arenque del Báltico. Este estudio demuestra que la supervivencia del salmón puede verse afectada por el mal estado del stock de bacalao en el mar Báltico. El salmón es una importante especie depredadora en el Báltico y también un pescado valioso, tanto para la pesca comercial como para la recreativa.

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