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Los tiburones, amenazados por un informe del parlamento Europeo sobre el corte de sus aletas

Oceana muestra su preocupación porque el Parlamento Europeo pueda apoyar una propuesta que fomente la práctica ilegal de cercenamiento de las aletas de los tiburones en la Unión Europea.

Press Release Date

Wednesday, August 23, 2006
Location: Madrid
Contact: Marta Madina: mmadina@oceana.org 0034 911 440 884

La propuesta de la Eurodiputada española Rosa Miguélez pretende aumentar el número de tiburones a los que se puede cortar las aletas 

La organización internacional para la conservación marina Oceana ha hecho público un informe destinado a los miembros del Parlamento Europeo para expresar su preocupación sobre una decisión que será debatida en el Comité de Pesca del Parlamento el próximo día 28 de agosto, y que podría apoyar la matanza de millones de tiburones cada año.

Los tiburones desempeñan un papel clave como grandes depredadores del océano y ayudan a mantener el equilibrio y la biodiversidad en los ecosistemas oceánicos. Por desgracia, cada vez se ven más amenazados por la sobrepesca, y su baja fecundidad y tardanza en alcanzar la madurez hacen que sus poblaciones sean incapaces de recuperarse al ritmo que son explotadas. Aproximadamente, un tercio de todas las especies de tiburones y rayas evaluados hasta la fecha en aguas europeas -casi 40 especies en total-, se consideran “amenazadas” de extinción según la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El cercenamiento o corte de las aletas de los tiburones es una práctica muy derrochadora que pone en peligro las ya sobreexplotadas poblaciones de tiburones. Consiste en cortar las aletas del tiburón y tirar los cuerpos muertos o moribundos de vuelta al agua, utilizando sólo el 2%-5% del animal y desperdiciando fuentes de proteínas y productos potencialmente comerciales o medicinales, afirma Xavier Pastor, director de Oceana para Europa. La razón para este importante comercio se debe a que las aletas, utilizadas en la gastronomía asiática para elaborar la sopa de aleta de tiburón, suelen tener un valor mucho más alto que el resto del cuerpo, alcanzando en algunas ocasiones precios que superan los 100 euros por kilo.

Esta práctica está prohibida en aguas de la Unión Europea desde el año 2003. Sin embargo,
un reciente borrador de informe del Parlamento Europeo elaborado por la Eurodiputada socialista española, Rosa Miguélez Ramos (aparentemente en respuesta a los grupos de presión de su electorado) amenaza con respaldar el cercenamiento ilegal de las aletas de los tiburones en aguas de la Unión Europea.

Según la actual legislación, las embarcaciones que demuestren que utilizan todas las partes del cuerpo del tiburón pueden obtener un permiso especial que les permite capturar tiburones y extraer las aletas si eso conduce a un procesamiento  y almacenamiento más eficaz a bordo. Para evitar fraudes, se utiliza un ratio o proporción, basado en el porcentaje que componen las aletas respecto al peso total del cuerpo del tiburón como medio para comprobar si la cantidad de aletas comercializadas corresponde a la de cuerpos desembarcados. Esto garantiza que no se ha producido el descarte de los cuerpos de los tiburones al realizar el cercenamiento de las aletas.

El informe de la Eurodiputada socialista, contrariamente a los consejos científicos, recomienda incrementar el ratio que estableció la UE para evitar el derroche e impedir el corte ilegal de las aletas de los tiburones.

Diversas naciones y organismos internacionales de pesca en todo el mundo han adoptado un ratio del 5% como la proporción biológica adecuada entre el peso de las aletas y el peso corporal. Teóricamente, la cantidad de aletas desembarcadas por cada embarcación no debería superar el 5% del peso de los tiburones eviscerados (una vez destripados y cortada la cabeza) capturados por cada embarcación. Incluso, aunque la proporción biológica media real entre el peso de las aletas y peso del cuerpo eviscerado suele ser de un 2% ó 3%, los científicos han decidido adoptar un ratio del 5% como límite máximo apropiado para todos los tiburones en distintas pesquerías, permitiendo a los pescadores algo de flexibilidad y un cierto margen de error.

La Sra. Miguélez recomienda aumentar el ratio del 5% hasta un 6,5%, especialmente respecto al tiburón azul, Prionacea glauca. Oceana considera que este aumento es sumamente excesivo y provocaría prácticas ilegales de cercenamiento de las aletas de los tiburones, además de una gestión ineficiente de la pesquería. Según la UICN, permitir una modificación del ratio entre las aletas y el peso total de un 6% significaría que los pescadores podrían extraer las aletas y deshacerse de dos o tres tiburones por cada uno de los tiburones desembarcados. Esto significa que, aproximadamente al 66% de todos los tiburones capturados se les cercenarían las aletas y luego serían tirados por la borda.

Oceana también señala que la afirmación de la Sra. Miguélez de que la flota palangrera de la UE se ve forzada a deshacerse de una parte de las aletas de tiburón azul con el objetivo de cumplir con el reglamento del 5% es completamente falsa. De hecho, un ratio del 5% entre el peso de las aletas y el peso total ya constituye más del doble de la relación biológica establecida para esta especie como afirman diferentes estudios científicos.

De hecho, la legislación europea ya es considerada una de las más permisivas del mundo, ya que se aplica al peso total del tiburón y no al peso eviscerado como ocurre en reglamentos de otros países, con lo que se sobrepasa el límite con base científica y permite que se desembarque un porcentaje de aletas excesivamente alto. Por tanto, a juicio de Oceana, incrementar este ratio sólo aumentaría el derroche y la mala gestión.

El informe de la Sra. Miguélez se debatirá y votará en el Comité de Pesca del PE el próximo 28 de  agosto y en el Pleno del Parlamento en octubre de este mismo año. A Oceana le preocupa que el PE pueda aceptar la propuesta de aumentar el ratio entre el peso de las aletas y el peso corporal y además, recomiende a la Comisión Europea que haga lo mismo.

Oceana exige a la Unión Europea que refuerce los reglamentos europeos para la gestión de la pesca del tiburón y que subsane los agujeros legales más importantes dentro del reglamento de cercenamiento de las aletas de los tiburones, para garantizar así que la prohibición se cumpla
de manera adecuada y se garantice la futura sostenibilidad de las poblaciones de tiburones.

También, Oceana recomienda modificar el reglamento para aplicar el ratio al peso eviscerado del tiburón, y no al peso total. Además, los cuerpos y sus correspondientes aletas deberían transbordarse simultáneamente y ser desembarcadas a la vez en el mismo puerto, y deberían aprobarse controles adicionales sobre las capturas, informes y mantenimiento del registro de capturas realizadas.

Además de reducir la excesiva mortalidad de tiburones, estos controles también mejorarían la calidad de los datos sobre las distintas especies de tiburones capturadas, facilitando así los estudios científicos y  permitiendo recopilar información crítica para conocer el estado de las poblaciones de tiburones existentes y establecer planes pesqueros de gestión  que con tanta urgencia necesitan estas especies en fuerte declive”, declara Ricardo Aguilar, director de investigación de Oceana en Europa.