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Oceana pide un acuerdo formal entre España y Noruega para perseguir la pesca ilegal

La organización conservacionista propone que se incorporen inspectores españoles a bordo de las patrulleras noruegas.

Press Release Date

Tuesday, August 1, 2006
Location: Madrid
Contact: Marta Madina: mmadina@oceana.org 0034 911 440 884

Las continuas detenciones de pesqueros españoles y de otras banderas de la Unión Europea, por parte de patrulleras noruegas en aguas del Atlántico Nordeste, ha puesto de manifiesto la debilidad de la legislación pesquera para luchar contra los infractores y la falta de voluntad política para acabar con esto vacíos legales.

Durante este año, los pesqueros Arosa 9, Arosa 12 y Arosa 15 han sido detenidos por las patrulleras noruegas acusados de pesca ilegal. Estos casos se suman a las detenciones que se produjeron en el 2005 de los pesqueros Garoya Segundo y Monte Meixueiro, además del buque Lootus de bandera lituana pero inversión española; y a las del 2004, cuando se detuvieron las embarcaciones Olaberri y Olazar. Todas estas detenciones han causado malestar en el Gobierno español por matices legales que están en discusión entre ambos países. Esas discrepancias no se deben a que las actividades de los buques fueran ilegales, sino a si las autoridades noruegas tenían competencias para proceder al apresamiento de un buque que enarbola una bandera extranjera.

Lamentablemente, estas discusiones entre España y Noruega transmiten una falsa impresión de que no existían razones para tales detenciones, algo que podría subsanarse fácilmente si inspectores de la Unión Europea o España participaran en las actividades de control de pesca a bordo de las patrulleras noruegas.

Por esta razón Oceana pide que, a través de la Unión Europea y NEAFC (La Convención que regula las pesquerías del Atlántico Nordeste), se ponga en marcha un sistema de vigilancia en mar por medio de un acuerdo con Noruega.

Este acuerdo consistiría en que inspectores de ambos países puedan controlar conjuntamente a los buques faenando en aguas del Atlántico Nordeste, al igual que se ha hecho en la zona NAFO (Noroeste Atlántico) entre la Unión Europea y Canadá.

“De esa manera se evitaría que por razones de “fragilidad legal”, aunque se coja a los infractores con las manos en la masa, las detenciones conviertan a los villanos en héroes,” declara Xavier Pastor, Director de Oceana para Europa.

El estado de los caladeros del Atlántico Norte es muy preocupante. Muchos de los stocks pesqueros, como los de bacalao, merluza, gallo, etc., están sobreexplotados o al borde del colapso. Según los datos de los estudios presentados este último año por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES en inglés), organismo científico que asesora tanto a la UE como a Noruega, mas del 50% de las pesquerías europeas deberían cerrarse o reducirse a mínimos para evitar su colapso.

Por lo que, a juicio de Oceana, la pesca ilegal es aún más inaceptable si cabe, y no se puede permitir que matices legales impidan o generen problemas diplomáticos que entorpezcan la lucha contra los infractores.

“Las discusiones entre Noruega y España sólo benefician a los que se dedican a la pesca ilegal. El Gobierno español tiene en sus manos solucionar el problema y ayudar a acabar con estas actitudes deplorables. En caso contrario se estaría estimulando a los piratas y afectando a los pescadores legales. Las sanciones, impuestas por Noruega, la Unión Europea o España, deben ser ejemplares y enviar un mensaje claro”, afirma Xavier Pastor y añade: “Arroparse patrióticamente con la bandera española o de cualquier otro país no puede ser una patente de corso para violar las regulaciones pesqueras. Si se hace así, se perjudica a aquellos armadores que cumplen las leyes, y se desprestigia a toda la flota nacional”, concluye Xavier Pastor.